En un mundo sanitario cada vez más digital y conectado, el dispositivo médico es el pilar que sustenta diagnósticos precisos, tratamientos seguros y una mejor calidad de vida.
Es cualquier aparato, equipo, software o material utilizado para diagnóstico, prevención, monitoreo o tratamiento de enfermedades. Puede ser tan simple como un termómetro o tan complejo como un desfibrilador.
Clase I (bajo riesgo): vendas, termómetros
Clase II (riesgo moderado): jeringas, ecógrafos
Clase III (alto riesgo): marcapasos, respiradores, prótesis implantables
Hospitales: dependen de imágenes médicas, monitorización y cirugía avanzada
Consultorios: equipos portátiles y económicos
Pacientes: usan medidores de glucosa, oxímetros, dispositivos para la apnea
Salud pública: desinfección, control de emergencias, vigilancia epidemiológica
Salud digital: IA, telemedicina, dispositivos portátiles
Envejecimiento y enfermedades crónicas: más demanda de monitorización continua
Mercados emergentes en crecimiento: Latinoamérica, Asia, África
Los dispositivos médicos están revolucionando el cuidado de la salud. Son tecnología, pero también son vida. Entender este sector es clave para innovar, invertir y cuidar mejor.